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Delhi Tokyo 27 November 2007 El cambio climático amenaza con desencadenar reveses sin precedentes en el desarrollo humano
Hacia la derecha, Marisa Leticia Lula da Silva, esposa del Presidente brasileino; Kevin Watkins, Director del Informe
sobre Desarrollo Humano; Luiz Inácio Lula da Silva, Presidente de Brasil y Kemal Dervis, Administrador del PNUD, Leire Pajìn,
Secretaria de Estado de Cooperación Internacional de España Mientras
los gobiernos se preparan para reunirse en Bali, Indonesia, y debatir sobre el futuro del Protocolo de Kyoto, el Informe sobre
Desarrollo Humano del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) advierte que el mundo debe centrarse en aquellos
impactos del cambio climático en el desarrollo que podrían producir reveses sin precedentes en aspectos como la reducción
de la pobreza, la nutrición, la salud y la educación. El
informe, "La lucha contra el cambio climático: Solidaridad frente a un mundo dividido," ofrece un panorama descarnado
de las amenazas que implica el calentamiento global. Según el informe, el mundo avanza hacia un “punto de inflexión” que podría
atrapar a los países más pobres y a sus ciudadanos más vulnerables en condiciones de desventaja cada vez peores y dejar a
millones de personas enfrentadas a la malnutrición, a la escasez de agua, a amenazas ecológicas y a pérdidas en sus medios
de sustento. “En última instancia, el cambio climático
representa una amenaza para toda la humanidad. Pero son los pobres, que no tienen responsabilidad alguna por la deuda ecológica
que estamos acumulando, quienes enfrentan los costos humanos más graves e inmediatos”, señaló Kemal Derviþ, Administrador
del PNUD. El informe llega en un momento clave de las
negociaciones para forjar un acuerdo multilateral que rija el período posterior a 2012, fecha en que vencen los actuales compromisos
en el marco del Protocolo de Kyoto. Entre otras cosas, convoca a adoptar un enfoque de “dos vías” que combine medidas de mitigación
exigentes para limitar el calentamiento durante el siglo XXI a menos de 2º centígrados con el fortalecimiento de la cooperación
internacional en las actividades de adaptación. En el
ámbito de la mitigación, los autores instan a los países desarrollados a demostrar liderazgo y reducir sus emisiones de gases
de efecto invernadero en al menos el 80 por ciento hasta el año 2050 respecto de los niveles de 1990. Además, el informe aboga
por una combinación de impuestos a las emisiones de carbono, programas estrictos de emisiones negociables con fijación de
límites máximos, la reglamentación del uso de la energía y la cooperación internacional para financiar la transferencia de
tecnologías con bajas emisiones de carbono. Respecto
de la adaptación, el informe advierte que las desigualdades en la capacidad para hacer frente al cambio climático se vislumbran
como una fuerza cada vez más poderosa que sigue profundizando las inequidades entre los países y al interior de ellos. En
este sentido, llama a los países desarrollados a concentrar el accionar de las alianzas internacionales en la adaptación al
cambio climático para reducir la pobreza. “Más que
un llamamiento a la desesperación, hacemos un llamamiento a la acción”, comentó el principal autor del informe y director
de la Oficina del Informe sobre Desarrollo Humano, Kevin Watkins, al tiempo que agregó: “Si trabajamos unidos y con decisión,
podemos ganar la batalla contra el cambio climático. No aprovechar esta oportunidad constituiría un fracaso moral y político
nunca antes visto en la historia de la humanidad”. Para él, las conversaciones que se llevarán a cabo en Bali son una oportunidad
única para poner los intereses de los pobres del mundo en el centro de las negociaciones sobre el cambio climático. El informe entrega pruebas concretas de los mecanismos a través de los
cuales los efectos ecológicos del cambio climático se transmitirán a los pobres. Centrándose en los 2.600 millones de personas
que viven con menos de US$2 al día, los autores advierten que las fuerzas que se desencadenen como resultado del calentamiento
global podrían paralizar y luego revertir los avances conseguidos durante generaciones. Algunas de las amenazas al desarrollo
humano identificadas por el informe son las siguientes: Con las pruebas
de unos nuevos trabajos de investigación a la vista, los autores del Informe sobre Desarrollo Humano argumentan que se están
subestimando los posibles costos humanos del cambio climático. Sostienen que las crisis climáticas, como las sequías, las
inundaciones y las tormentas, se volverán cada vez más frecuentes e intensas debido al cambio climático, ya se cuentan entre
los catalizadores más poderosas de la pobreza y la desigualdad y que el calentamiento global no hará más que exacerbar los
impactos. “Para millones de personas, se trata de sucesos
que constituyen un pasaje sólo de ida hacia la pobreza y prolongados ciclos de desventaja”, indica el informe. Aparte de poner
en riesgo la vida y causar sufrimiento, generan otros problemas como la malnutrición y el retiro de los niños de la escuela.
Según el informe, los niños de Etiopía expuestos a sequías en su primera infancia tienen 36 por ciento más de probabilidades
de estar malnutridos, cifra que se traduce en 2 millones de casos adicionales de malnutrición infantil. Si bien el informe se centra en las amenazas inmediatas que enfrentan los
pobres del mundo, advierte al mismo tiempo que la falta acción para abordar el problema del cambio climático podría poner
a las futuras generaciones en riesgo de sufrir una catástrofe ecológica. Entre las amenazas sistémicas a la humanidad, el
informe destaca el posible colapso de la capa de hielo de la Antártida occidental, el repliegue de los glaciares y la presión
sobre los ecosistemas marinos. “Efectivamente hay incertidumbres,
pero cuando enfrentamos riesgos de esta magnitud la falta de certeza no justifica la inacción. Apuntar a metas de mitigación
ambiciosas es de hecho el seguro que debemos tomar contra los posibles riesgos de gran envergadura. El informe de este año
aborda nuestro compromiso con el desarrollo humano hoy y trata además sobre cómo crear un mundo capaz de ofrecer seguridad
ecológica a nuestros hijos y a sus nietos”, agregó el Sr. Derviþ. Evitar
el cambio climático peligroso Los autores del
Informe sobre Desarrollo Humano convocan a los gobiernos a establecer objetivos comunes para evitar el cambio climático peligroso.
Entre otras cosas, promueven la fijación de un umbral de 2ºC por encima de los niveles preindustriales (el nivel actual es
de 0,7ºC). Sobre la base de un nuevo modelo climático,
el informe propone un “presupuesto de carbono del siglo XXI” para mantenerse dentro del umbral. Este presupuesto cuantifica
el nivel total de emisiones de gases de efecto invernadero que es coherente con esta meta. Con un ejercicio que capta la envergadura
del desafío que tenemos por delante, el informe estima que seguir haciendo lo mismo de siempre podría redundar en el agotamiento
del presupuesto total de carbono para el siglo XXI en 2032. En efecto, los autores advierten que, de seguir las tendencias
actuales, es más probable que el mundo supere los 4ºC en lugar de mantenerse dentro de los 2ºC. El Informe sobre Desarrollo Humano aborda algunas de las cuestiones fundamentales
que enfrentarán los negociadores de Bali. Si bien los autores reconocen la amenaza que plantea el aumento de las emisiones
de los países en desarrollo más grandes, sostienen que son los gobiernos del Norte quienes deben iniciar las reducciones más
profundas y tempranas y destacan que los países ricos son quienes tienen la principal responsabilidad histórica por este problema,
dejan huellas ecológicas más profundas y tienen la capacidad financiera y tecnológica para actuar. “Si los habitantes del mundo en desarrollo hubieran generado emisiones de CO2 per
cápita al mismo ritmo que los habitantes de América del Norte, necesitaríamos la atmósfera de nueve planetas para enfrentar
las consecuencias”, comentó el Sr. Watkins. Recurriendo
a un marco ilustrativo para trazar un rumbo de emisiones coherente con la meta de evitar el cambio climático peligroso, el
Informe sobre Desarrollo Humano sugiere lo siguiente: Al
medir los objetivos fijados por los gobiernos de los países desarrollados según este punto de referencia, los autores constataron
que muchos de ellos no están a la altura de lo necesario y destacan además que la mayoría de estos países no ha sido capaz
de lograr ni siquiera los recortes más modestos—un promedio de alrededor de 5 por ciento respecto de los niveles de 1990—acordados
en el marco del Protocolo de Kyoto. Según el informe, incluso donde se fijaron objetivos ambiciosos, muy pocos países desarrollados
han logrado armonizar los objetivos declarados en materia de seguridad climática con sus políticas energéticas concretas.
Los escenarios de las emisiones en el futuro refuerzan
la escala del desafío al que nos enfrentamos. Según las actuales tendencias, se proyectan aumentos de un 50 por ciento en
las emisiones de CO2 de aquí al año 2030, un resultado que haría inevitable el cambio climático peligroso. “El punto fundamental
es que el sistema mundial de energía no es compatible con los sistemas ecológicos que sostienen nuestro planeta”, comentó
el Sr. Watkins, y agregó: “Para realinearlos será necesario un cambio radical en materia de reglamentos, incentivos de mercado
y cooperación internacional”. En La lucha contra el
cambio climático se identifica una serie de políticas públicas necesarias para estrechar la brecha entre las declaraciones
sobre seguridad climática y las políticas energéticas que permitirían evitar el cambio climático peligroso. Entre las más
importantes están las siguientes: Cooperación internacional en transferencias financieras y tecnológicas.
Los autores comentan que los países en desarrollo no participarán en un acuerdo que no ofrezca incentivos para incorporarse
a él y que amenace con aumentar los costos de la energía. En este marco, el informe propone la creación de un fondo integrado
de mitigación del cambio climático (FMCC). Este fondo movilizaría entre US$25.000 millones y US$50.000 millones al año para
cubrir los costos incrementales de las inversiones en energía con bajas emisiones de carbono en los países en desarrollo en
consonancia con la consecución de objetivos comunes en materia de cambio climático. Sustentado
en análisis con modelos económicos, el Informe sobre Desarrollo Humano sostiene que el costo de estabilizar los gases de efecto
invernadero en 450 partes por millón (ppm) podría limitarse a un promedio de 1,6 por ciento del producto interno bruto (PIB)
mundial hacia el año 2030. “Si bien no se trata de costos insignificantes, los costos de no actuar serían muchísimo mayores,
ya sea que se midan en términos económicos, sociales o humanos”, advirtió el Sr. Derviþ. Además, el informe añade que el costo
de evitar el cambio climático peligroso representa menos de dos terceras partes del gasto militar mundial actual. Esfuerzos de adaptación desatendidos Al tiempo que hace hincapié en la función crucial que deberá cumplir la mitigación
en el mediano plazo, el informe advierte contra la tendencia de pasar por alto el desafío que implica la adaptación. Entre
otras cosas, señala que incluso con medidas rigurosas de mitigación, el mundo ya está embarcado en un sostenido calentamiento
durante el transcurso de la primera mitad del siglo XXI. El informe alerta de que la adaptación es necesaria para impedir
un cambio climático que genere mayores retrocesos en el desarrollo humano y para protegerse contra el peligro muy real de
una mitigación insuficiente. El informe advierte sobre
las extremas desigualdades en cuanto a las capacidades de adaptación. Mientras los países ricos invierten grandes sumas en
sistemas de protección contra el cambio climático y sus gobiernos desempeñan un rol fundamental en estas actividades, en los
países en vías de desarrollo “los pobres del mundo, con sus escasos recursos, tienen como única alternativa nadar o hundirse”,
sostiene en el informe Desmond Tutu, Arzobispo Emérito de Ciudad del Cabo. Esta situación crea un “mundo de apartheid en materia
de adaptación”. “Nadie pretende subestimar los verdaderos
desafíos ecológicos a largo plazo que traerá el cambio climático a los países ricos”, comentó el Sr. Watkins, “pero las vulnerabilidades
más inmediatas no están en el bajo Manhattan ni en Londres, sino en las zonas propensas a inundaciones de Bangladesh y en
las regiones proclives a sequías de África subsahariana”. El
Informe sobre Desarrollo Humano muestra que la cooperación internacional para fines de adaptación ha tardado en materializarse.
Según el informe, el gasto corriente total a través de mecanismos multilaterales para adaptación asciende a la fecha a US$26
millones. Esta cifra equivale aproximadamente a lo que el Reino Unido gasta en una semana en defensas contra inundaciones.
Los autores agregan que los mecanismos actuales entregan montos exiguos al tiempo que tienen costos de transacción altos.
El informe propugna en particular las siguientes
reformas: El
informe de este año concluye que “una de las lecciones más duras que nos enseña el cambio climático es la insostenibilidad
ecológica del patrón histórico de crecimiento con altas emisiones de carbono y el despilfarro en el consumo de las naciones
ricas que viene con él”. No obstante, los autores argumentan, “si adoptamos las reformas adecuadas, no es demasiado tarde
para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero a niveles sostenibles sin poner en riesgo el crecimiento económico:
más prosperidad y seguridad climática no son objetivos contradictorios”.
* * * * * ACERCA DE ESTE INFORME: El Informe sobre Desarrollo Humano, informe independiente
encargado por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), sigue articulando el debate sobre algunos de los
desafíos más urgentes que enfrenta la humanidad. Kevin Watkins es el autor principal del informe 2007-2008, que en esta ocasión
incluye contribuciones especiales del Secretario General de las Naciones Unidas, Ban Ki-moon, el Presidente de Brasil, Luiz
Inácio Lula da Silva, el Alcalde de Nueva York, Michael R.. Bloomberg, la activista por los derechos del Ártico y contra el
cambio climático, Sheila Watt-Cloutier, la Presidenta de la Comisión Mundial sobre Desarrollo Sostenible y ex Primera Ministra
de Noruega, Gro Harlem Brundtland, el Arzobispo Emérito de Ciudad del Cabo, Desmond Tutu y la Directora del Centro para la
Ciencia y el Medio Ambiente de la India, Sunita Narain. Todos los años, el informe se traduce a más de 12 idiomas y se lanza
en más de 100 países. Para más información, visite: http://hdr.undp.org/en/reports/global/hdr2007-2008/chapters/spanish/. El Informe sobre Desarrollo Humano 2007-2008 en español es publicado
por Grupo Mundi-Prensa. |
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