|
Información de contacto
Nick Nuttall, Portavoz del PNUMA / Jefe de Medios de Comunicación, en el teléfono celular en Kenia +254 (0) 733 632755, o cuando viaja +41 79 596 57 37, o por E-mail: nick.nuttall@unep.org. Dan Shepard, Oficial de Información, Departamento de Información Pública de la ONU, Tel: +1 212 963 9495 o E-mail: shepard@un.org. Siri Gjørtz, Consejero de Prensa, Misión Permanente de Noruega ante las Naciones Unidas, Nueva York, Tel: +1 212 421 7333, celular +1 646 642 9910 o E-mail: siri.gjortz@mfa.no. Peter Holmgren, Director, División de medio ambiente, cambio climático y bioenergía de la FAO, en el celular: +39 340 252 3871, o E-mail: peter.holmgren@fao.org. Stanislav Saling, Oficial de Comunicaciones del PNUD, Nueva York, Tel: +1 212 906 5296, E-mail: stanislav.saling@undp.org. 24 de septiembre 2008 La ONU y Noruega se unen para luchar contra el cambio climático
Nueva York – Los países que tienen bosques tropicales están intensificando la lucha para combatir el
cambio climático gracias a una iniciativa pionera llamada Programa UN-REDD que fue presentado hoy. El Programa, que será
llevado a cabo por tres organismos de las Naciones Unidas, fue presentado por el Secretario General de la ONU Ban Ki-moon
y por el Primer Ministro de Noruega Jens Stoltenberg, cuyo gobierno es el que provee la financiación de US$35 millones. Nueve países ya han expresado un interés formal de recibir ayuda a través de este Programa: Bolivia, la República democrática
del Congo, Indonesia, Panamá, Papúa Nueva Guinea, Paraguay, Tanzania, Viet Nam y Zambia. Algunos de ellos como Indonesia,
Papúa Nueva Guinea, la República democrática del Congo y Tanzania emprenderán tareas desarrollando estrategias nacionales,
estableciendo sistemas sólidos de monitoreo, evaluación, información y verificación de la canopea y de las reservas de carbono,
y creando las capacidades necesarias que tendrán el apoyo eventual de otros. En etapas sucesivas se iniciarán proyectos piloto para probar otras maneras de gestionar los bosques existentes para mantener
los servicios brindados por sus ecosistemas y maximizar las reservas de carbono, al tiempo que dan beneficios comunitarios
y de medios de vida. El Programa de Reducción de Emisiones de Carbono causadas por la Deforestación y la Degradación de los Bosques (REDD,
por las siglas en inglés de Reduced Emissions from Deforestation and Forest Degradation) de la ONU apoyará a los países
dentro del marco de un movimiento internacional para incluir proyectos REDD en programas nuevos y más amplios de la ONU en
materia de cambio climático post 2012. El Grupo intergubernamental de expertos sobre el cambio climático (IPCC) estima que la tala de los bosques contribuye
hoy a cerca del 20 por ciento del total de los gases de efecto invernadero que entran en la atmósfera. El Programa UN-REDD tiene como meta inclinar la balanza económica a favor de la gestión sostenible de los bosques para
que sus extraordinarios bienes y servicios económicos, medioambientales y sociales beneficien a los países, a las comunidades
y a los usuarios de los bosques, y que contribuyan a la vez a reducir considerablemente las emisiones de gases de efecto
invernadero. El Sr. Ban dijo que: “La lucha contra el cambio climático no puede ser ganada sin los bosques del mundo,
esto ahora nos queda claro. Esta iniciativa no sólo demostrará cómo pueden los bosques tener una función importante después
del acuerdo post 2012 en materia de clima, que se espera alcanzar en la conferencia sobre el clima que tendrá lugar en diciembre
de 2009 en Copenhague, sino que también ayudará a crear la tan necesaria confianza de la comunidad internacional para apoyar
la implementación de un acuerdo inclusivo, ambicioso y amplio una vez que sea ratificado.” Dijo también que: “Esta iniciativa
es un ejemplo concreto del compromiso del sistema de la ONU para dar un apoyo coordinado a los Estados Miembros para responder
a los desafíos del cambio climático. Apreciamos la asociación con Noruega en nuestro esfuerzo por ayudar a la comunidad internacional
a hacer frente a este desafío, que es el de todos.” El Sr. Stoltenberg dijo que: “Tenemos que reducir la deforestación si queremos tener éxito en la lucha contra el cambio
climático.” A través del esfuerzo internacional concertado podemos alcanzar mayores reducciones rápidamente, aseguró el
Sr. Stoltenberg, enfatizando la necesidad de establecer estándares internacionales para medir, difundir y verificar las
emisiones causadas por la deforestación y la degradación. “La iniciativa UN-REDD es un programa de iniciación rápida que
pretende demostrar que es posible tener resultados rápidos en algunos de los principales bosques del mundo, y que es posible
hacerlo si la ONU actúa unida en la acción. Ésa es la razón por la que Noruega ha decidido financiar la totalidad del Programa
UN-REDD”, dijo. El Primer Ministro Noruego terminó diciendo que: “La lucha contra las emisiones de gases de efecto invernadero por causa
de la deforestación y la degradación de los bosques es una prioridad para Noruega ahora y lo será en los años venideros.
Si tenemos éxito en la primera fase, Noruega seguirá apoyando el Programa UN-REDD de manera aún más substancial.” Si el Programa REDD recibe luz verde en un acuerdo sobre el clima post 2012, los países desarrollados podrán pagar a los
países en desarrollo por las emisiones que hayan ahorrado. Esto a su vez podrá ser usado para compensar parte de las emisiones
de gases de efecto invernadero emitidas por las economías desarrolladas de fuentes como el transporte, las industrias y
las viviendas. Los países en desarrollo recibirían pagos importantes que, a su vez, podrán ser utilizados en el desarrollo
que tanto se necesita. Según lo que se estima, por ejemplo, Indonesia tiene el potencial de ganar $1 mil millones por año
si su promedio de deforestación se reduce a un millón de hectáreas por año. La Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), el Programa de las Naciones Unidas
para el Desarrollo (PNUD) y el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) son los que implementarían
el programa en el espíritu de “Unidos en la acción” de la ONU. Cada agencia aportaría sus competencias y conocimientos al
Programa para maximizar su éxito. Citas de los directores de los organismos Achim Steiner, Subsecretario General de la ONU y Director Ejecutivo del PNUMA, dijo: “El PNUMA, los ecologistas y la comunidad
de científicos hace mucho que mantienen que es mejor tener bosques vivos que muertos, que la ayuda y beneficios generados
por sus ecosistemas equivalen a miles de millones, incluso billones, de dólares si se pudiese traducir esos parámetros a
modelos económicos.” “El Programa REDD ofrece la oportunidad de comenzar a obtener estos valores reales y aportará una financiación muy necesaria
para mantener uno de los sistemas de apoyo de la vida humana más importantes. Con cualquier iniciativa nueva hay riesgos
y recompensas. La REDD debe beneficiar a las comunidades locales y a los pueblos indígenas tanto como beneficia a las economías
nacionales y al medio ambiente mundial. Si eso pasa, el futuro es emocionante y puede alcanzar límites insospechados”, agregó. Jacques Diouf, Director General de la FAO, dijo: “El dar recursos financieros adecuados y el crear capacidades relevantes
en los países en desarrollo, dentro del marco de sus procesos de desarrollo para gestionar los cambios en el uso de sus
bosques y de otras tierras, y el dar capacidades de captación de carbono de sus bosques y mejorar sus conocimientos sobre
la función que tienen los bosques en el cambio climático, nunca ha sido más importante que ahora”. “En este contexto, se destaca los modos y maneras de asegurar que se haga el seguimiento, evaluación y verificación de
los bosques con el fin de salvaguardarlos y de monitorear las emisiones debidas a la deforestación. Esto será un componente
esencial del Programa UN-REDD”, agregó. Kemal Derviş, Administrador del PNUD, dijo: “El desafío al que nos enfrentamos en materia de clima
requiere que seamos innovadores en el modo de llevar a cabo el desarrollo. El reducir las emisiones de carbono por medio
de incentivos para los países y las comunidades locales si no talan los bosques está demostrando ser un modo creativo y eficaz
de ayudarnos a atacar el cambio climático, a proteger los ecosistemas vitales y a apoyar los medios de vida. El Programa
UN-REDD, que reúne las capacidades de la FAO, el PNUD y el PNUMA con la generosa asistencia de Noruega, establece un precedente
de situación en donde todos ganan.” *** Notas a los Editores El Programa estudiará una amplia gama de asuntos urgentes incluyendo cómo oponerse de manera más eficiente a las fuerzas
que impulsan la deforestación y cómo asegurar las necesidades de las poblaciones locales e indígenas en un acuerdo sobre
el clima post 2012, que incluiría pagos por dejar los bosques en pie. También podría haber sistemas rigurosos de verificación, algunos de los cuales pueden ser seguidos por satélite, de modo
de demostrar a la comunidad internacional que se siguen conservando los bosques protegidos. El Programa también estudiará
cómo estructurar los pagos en la convención sobre el clima, paralelamente a las diversas opciones financieras y de seguros
necesarias para cubrir las pérdidas causadas por eventos tales como los incendios o las pestes. Se espera que, para junio del año que viene y como resultado de las diferentes medidas de creación de capacidades adoptadas,
los Planes Nacionales de Preparación hayan sido redactados para los países participantes, de modo que si se firma un acuerdo
REDD formal en Copenhague, los países estén listos para entrar en acción. El Programa UN-REDD también trabaja estrechamente y coopera con el Fondo para reducir las emisiones de carbono mediante
la protección de los bosques, del Banco Mundial, con la Cuenta de bosques tropicales del Fondo para el Medio Ambiente Mundial,
y con la Iniciativa internacional para reducir las emisiones de carbono mediante la protección de los bosques, de Australia. Algunos datos históricos Entre 1990 y 2005 el promedio de la deforestación se situó en las 13 millones de hectáreas, sobre todo en los trópicos. Las emisiones de gases de efecto invernadero originadas por la tala, el corte y la quema de la agricultura y de otros
efectos de la deforestación representan el 17 por ciento o más de las emisiones mundiales, lo que es la segunda fuente de
emisiones después del sector de la energía. Hasta el año 2100, la tala de los bosques tropicales podría permitir que de 87 a 130 gigatoneladas de carbono entrasen
a la atmósfera. En 2007, en la 13ª reunión de la Conferencia de las Partes de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio
Climático (UNFCCC), los países acordaron el Plan de Acción de Bali. Éste otorga el mandato a las Partes para negociar un
instrumento post 2012, incluyendo posibles incentivos económicos, para tomar medidas para mitigar el cambio climático causado
por los bosques en los países en desarrollo. La reunión de Bali también adoptó la decisión de “Reducir emisiones causadas por la deforestación en los países en desarrollo”,
alentando a los países a estudiar una serie de medidas a tomar en esta área. |
|
|
|