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08 de marzo 2009 Las mujeres del Everest de Nepal
Empleadas del PNUD hablan sobre los retos que enfrentan las mujeres en áreas de crisis (en inglés): Kathmandú, Nepal - El año pasado, diez mujeres nepalesas participaron
en la primera expedición al Everest totalmente integrada por mujeres, que escaló con éxito el pico más alto (29.000 pies,
es decir más de 8.800 metros). Debieron superar muchos de los obstáculos que suelen enfrentar los alpinistas, incluidos
avalanchas, temperaturas extremadamente bajas, tormentas repentinas y bajos niveles de oxígeno. Ahora, siete de ellas han emprendido otra misión: visitan escuelas para hacer presentaciones en vídeo sobre su expedición.
El objetivo es educar y servir de inspiración a los niños en relación con temas prioritarios como la igualdad entre los
géneros, el empoderamiento de la mujer y el calentamiento del planeta. Durante las visitas a las escuelas el grupo habla de sus experiencias personales. Las mujeres provienen de distintos estratos
sociales y castas, pero trabajaron juntas como un equipo. Entre las jóvenes “mujeres del Everest” hay una periodista, una
modelo y una mujer que mantenía a su familia lavando ropa. “Queremos demostrar a los niños que el éxito se obtiene mediante el trabajo arduo y la educación; que ni la edad, ni
la religión, ni la casta ni la región de donde se proviene importan si realmente quiere lograrse algo”, dice la integrante
del grupo Shailee Basnett, una periodista de 24 años que trabaja en Himalmedia de Nepal. Las mujeres del Everest también están seriamente preocupadas por los efectos del calentamiento del planeta en el Himalaya,
uno de los grandes tesoros de Nepal, y en los medios de subsistencia del pueblo nepalés. Sus programas escolares incluyen
una presentación sobre el calentamiento del planeta y sus consecuencias en el Everest, lo que inevitablemente lleva a un
debate sobre sus consecuencias en todo el país. “He trabajado en el sector del alpinismo desde 2003 y he visto que año tras año aumenta la velocidad del derretimiento
de la nieve”, dijo Susmita Maskey, la coordinadora de la expedición. “En el invierno de 2007 no hubo nieve y en nuestra
expedición vimos picos rocosos en lugar de montañas nevadas. A este ritmo de derretimiento de la nieve hay grandes posibilidades
de que se produzcan crecidas rápidas de los lagos de valles glaciares, un fenómeno conocido como GLOF. Esto es inquietante.”
Gracias a los esfuerzos de este grupo, el Monte Everest ahora sirve para llamar la atención sobre la igualdad entre
los géneros y los Objetivos de Desarrollo del Milenio, en particular los Objetivos
tercero y séptimo, que tratan del género y el medio ambiente. El grupo recibió el apoyo del Programa de las Naciones Unidas
para el Desarrollo (PNUD), el Programa Mundial de Alimentos (PMA) y el Gobierno de Dinamarca. |
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