Información de contacto Si desea más información, favor contactar a: Centro Regional Panamá: Pablo Basz, Tel, +507 305-4864, Mobile + 507
6448-3004, Pablo.basz@undp.orgNueva York: Mariana González, Tel. +212-906-5317,
Mobile +1 914-382-1198, mariana.gonzalez@undp.org; y Sebastian Naidoo, Tel: +212-906-6202,
sebastian.naidoo@undpaffiliates.org
23 July 2010 El PNUD presenta el primer Informe Regional sobre Desarrollo Humano
La desigualdad es un obstáculo para el desarrollo humano en América Latina y el Caribe, pero puede reducirse
San José de Costa Rica — América Latina y el Caribe es la región más desigual del mundo. Diez de los quince
países con mayores niveles de desigualdad se encuentran en la región. Esta desigualdad es alta, persistente, se reproduce
en un contexto de baja movilidad social y supone un obstáculo para el avance en desarrollo humano. Según señala el primer
Informe del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), sobre Desarrollo Humano para América Latina y el Caribe
“Actuar sobre el futuro: romper la transmisión intergeneracional de la desigualdad”, presentado hoy en San José de Costa Rica,
se necesitan políticas públicas específicas, integrales y eficaces para reducir la desigualdad.
Sí es posible
reducir la desigualdad en América Latina y el Caribe, afirma el Informe. El estudio propone diseñar y aplicar acciones con
un triple enfoque para superar la trampa de desigualdad en que ha caído la región. Estas políticas públicas específicas deben
llegar a la gente (Alcance), contemplar el conjunto de restricciones que perpetúan la pobreza y la desigualdad (Amplitud)
y las personas deben sentirse y ser agentes de su propio desarrollo (Apropiación).
Según el Informe del PNUD, existen
mecanismos tanto a nivel de los hogares como a nivel del sistema político que refuerzan la reproducción de la desigualdad.
Entender de manera más clara estos mecanismos permitirá diseñar políticas que superen el combate a la pobreza y reduzcan con
mayor efectividad la desigualdad en la región.
En palabras del Director Regional del PNUD, Heraldo Muñoz, “este
Informe plantea como mensaje central que la reducción de la desigualdad debe ser la prioridad política en la región. Para
lograr dicha reducción de manera sostenible, es necesario incidir sobre los mecanismos que la hacen persistente y que vinculan
estas desigualdades entre generaciones”. “Los países de América Latina y el Caribe siguen siendo los campeones de la desigualdad
en el mundo. La explicación se encuentra en lo que en el PNUD hemos llamado nuevos márgenes de desigualdad. Hoy, si bien la
cobertura de servicios públicos se ha ampliado en la mayoría de los países, la desigualdad se refleja, por ejemplo, en brechas
de calidad”. “El Informe es un llamado a romper el círculo vicioso histórico de la desigualdad, actuar hoy a favor del futuro
de nuestros pueblos”, agregó.
La Presidenta de Costa Rica, Laura Chinchilla Miranda, destacó el valor del Informe
pues “el éxito de la gestión de gobierno depende del aprovechamiento de datos existentes, como los aquí ofrecidos”. “La transferencia
intergeneracional de la desigualdad nos presenta una faceta importante del desarrollo humano, que exige una especial atención
de nuestra parte. Este informe señala que la desigualdad importa en sí misma. Debemos entonces hacer de ella una preocupación,
y de allí una política en las agendas de desarrollo de la región y de los países”. “Es nuestra obligación que los frutos del
desarrollo contribuyan al bienestar general y no de unos pocos”, agregó.
Las mujeres y la población indígena y
afrodescendiente son los grupos más afectados por la desigualdad. Las mujeres de la región reciben un menor salario que los
hombres por igual trabajo, tienen mayor presencia en la economía informal y acarrean con una doble carga laboral. Por su parte,
el doble de la población indígena y afrodescendiente vive con 1$ por día, en promedio, respecto a la población eurodescendiente.
El informe elaborado por PNUD presenta también una novedosa medición que muestra cómo la desigualdad impacta al desarrollo
humano. Según esta estimación, el Índice de Desarrollo Humano (IDH) de los países de la región disminuiría, en promedio, entre
6% y 19% si se corrigiera atendiendo a la desigualdad.
Rebeca Grynspan, Administradora Asociada del PNUD, señaló
que “la desigualdad es una fuente de vulnerabilidad social. Es por esto importante, como lo señala el informe, avanzar en
el conocimiento de los factores que explican la desigualdad en desarrollo humano en América Latina y el Caribe y su persistencia
de una generación a otra. Ello permitirá proponer un marco consistente para el desarrollo de políticas específicas que promuevan
dinámicas de igualdad en materia de desarrollo humano”.
La nueva política integral y específica que se propone
para reducir la desigualdad en la región debe incidir sobre las condiciones objetivas de los hogares y las restricciones que
enfrentan, sobre aspectos subjetivos que determinan autonomía y aspiraciones de movilidad. La calidad y eficacia de la representación
política y la capacidad redistributiva del Estado son otros de los factores a atender, según el Informe.
El estudio
señala que las políticas públicas más extendidas en la región se han enfocado en aspectos específicos del combate a la pobreza
sin considerar la integralidad de la condición de privación y su relación sistémica con la desigualdad. El Informe también
muestra que el nivel de ingresos o el nivel educativo, entre otros factores, están detrás de la reproducción de situaciones
de desigualdad en desarrollo humano. Sin embargo, existen otras causas estructurales de origen político y social que reflejan
factores históricos, falta de igualdad de oportunidades y de acceso a las relaciones de poder, con situaciones de exclusión,
opresión y dominación.
“Para romper la transmisión de la desigualdad es necesario implementar políticas sociales
integrales, financiadas con estructuras fiscales más progresivas”, dijo Luis Felipe López Calva, economista Jefe del PNUD
para América Latina y el Caribe. La reducción de la desigualdad contribuye a crear sociedades conectadas donde el crecimiento
económico y la cohesión social se fortalecen. Por el contrario, la desigualdad reproduce desigualdad, tanto por razones económicas
como por razones de economía política, concluye el Informe Regional sobre Desarrollo Humano para América Latina y el Caribe
2010.
El acto de lanzamiento del Informe fue presidido por la primera mandataria costarricense, Laura Chinchilla,
junto a la Administradora Asociada del PNUD, Rebeca Grynspan y el Director Regional para América Latina y el Caribe del PNUD,
Heraldo Muñoz.
Para acceder al Informe sobre Desarrollo Humano y a todo el material de prensa, visite: www.idhalc-actuarsobreelfuturo.org
|